
El miércoles 12 de abril de 1961, Gagarin se convirtió en el primer ser humano que viajó al espacio en la nave Vostok 3KA-3, más conocida como Vostok 1. El vuelo duró 108 minutos en total: 9 minutos para entrar en órbita y luego una órbita alrededor de la Tierra. Mientras, todo lo que tenía que hacer era hablar por radio, probar un poco de comida —fue el primero en comer a bordo de una nave espacial— con el objetivo de saber si un ser humano podía sentir y comportarse de manera normal estando sin gravedad.

Como no se conocían los efectos que podía tener la ingravidez en el cuerpo humano, la Vostok 1 de Gagarin realizó todo el vuelo en automático. Los técnicos no estaban seguros de que el piloto ruso pudiera hacerse cargo de los controles, aunque llevaba un sobre con un código que en caso de emergencia le permitiría hacerse con el control manual de la nave.
Al poco de realizar el viaje espacial, Yuri Gagarin fue homenajeado por decenas de gobiernos. Uno de las capitales que lo recibieron como un auténtico héroe fue Londres, donde desfiló a bordo de un descapotable que habían matriculado con sus iniciales YG1.

Una estatua de 40 metros de alto -hecha de titanio- preside la plaza que se lleva su nombre, Yuri Gagarin. Fue erigida entre los años 1980-1981 y se puede ver desde varios kilómetros de distancia. Refleja la fortaleza del régimen soviético y simula la forma de un cohete, como si el propio Gagarin fuera capaz de impulsarse por sí mismo hasta el espacio exterior.
John H. Gleen, el tercer estadounidense en volar al espacio, James A. McDivitt, astronauta de los programas Apolo y Gemini, y el archifamoso Neil Armstrong, el primer hombre en pisar la luna dejaron constancia de la hazaña de Yuri Gagarin y firmaron una placa en la que reconocían al cosmonauta ruso como el primer hombre en viajar al espacio.

Esta imagen de Yuri Gagarin dio la vuelta al mundo. Fue, posiblemente, una de las imágenes del siglo XX y se convirtió en uno de los iconos de la investigación espacial.

A pesar de haber sido recibido por alguna de las personalidades políticas más influyentes del momento, Yuri Gagarin también tuvo la oportunidad de codearse con muchos personajes famosos. En esta instantánea la actriz italiana Gina Lollobrigida da un beso al astronauta ruso durante la celebración del Festival Internacional de Cine de Melbourne, Australia, en 1962.

Yuri Gagarin se convirtió en un modelo a seguir por los niños y niñas de todos los países. En esta ocasión, durante una vista a Dinamarca, varios pequeños intentaban acercarse a su ídolo ante la atenta mirada de los policías que no podían impedir que tocaran al astronauta ruso. Todos querían pedirle un autógrafo del personaje más relevante del momento e incluso regalarle algún objeto personal como símbolo de admiración.

La Asociación Daimieleña de Astronomía conmemora los 65 años del primer humano en salir al espacio con algunas fotografías históricas y ,el video conmemorativo en el documental First Orbit
La llegada de Gagarin a la Tierra, tras convertirse en el primer humano que realizaba con éxito un viaje espacial, se convertió en un acontecimiento en casi todos los rincones y fue recogido por todos los medios de la época. Donde más disfrutaron con el viaje de Gagarin fue en la extinta U.R.S.S, que celebraban haber ganado la primera etapa de la carrera espacial a Estados Unidos.
La Asociación Daimieleña de Astronomía conmemora los 65 años del primer humano en salir al espacio con algunas fotografías históricas ,el video conmemorativo en el documental First Orbit y al final una charla coloquio en la sede de la asociación el domongo día 12 de abril a las 18 horas.
La ciencia y la diversión se dan la mano para contemplar las estrellas en el Campo de fútbol Municipal



El Ayuntamiento de Bolaños de Calatrava, en su compromiso con la divulgación científica y la promoción de actividades culturales y educativas al aire libre, ha organizado una velada astronómica que tendrá lugar el próximo jueves 14 de agosto a las 22:00 horas en el Campo de Fútbol Municipal.
La actividad, que se desarrollará en colaboración con la Asociación Daimieleña de Astronomía, se enmarca dentro de la programación estival de ocio saludable y familiar, con el objetivo de acercar el conocimiento del firmamento a todos los públicos de una manera amena, práctica y participativa.
Durante esta noche especial, los asistentes podrán disfrutar de una completa observación astronómica que incluirá:
Visualización del cielo a través de varios telescopios
Observación de diferentes planetas visibles
Una detallada explicación de las constelaciones
Una charla divulgativa sobre las Perseidas, la popular lluvia de estrellas que alcanza su punto álgido en estas fechas.
La actividad está dirigida a personas a partir de 5 años de edad, y se ha establecido un aforo limitado a 50 participantes. Para garantizar el acceso a la actividad, será necesario inscribirse previamente en el Centro Joven de Bolaños de Calatrava, donde las plazas se asignarán por estricto orden de inscripción.
Con el fin de garantizar una experiencia cómoda y adecuada para todos los asistentes, se recomienda llevar una toalla, manta o esterilla para poder tumbarse sobre el césped y observar el cielo con mayor comodidad. No obstante, se recuerda que no está permitido introducir comida en la zona de césped del campo de fútbol, con el objetivo de preservar el espacio en condiciones óptimas para todos.
Asimismo, se ruega a los participantes que eviten el uso de linternas o teléfonos móviles con luz, ya que cualquier fuente luminosa puede interferir con la observación y dificultar la adaptación visual a la oscuridad necesaria para disfrutar plenamente del cielo nocturno.
El Ayuntamiento anima a toda la ciudadanía a participar en esta propuesta diferente, en la que ciencia, naturaleza y divulgación se dan la mano para ofrecer una noche inolvidable.
La lluvia de las perseidas es una lluvia de meteoros (comúnmente llamados "estrellas fugaces") que sucede todos los años hacia el 12 de agosto. Las perseidas también reciben el nombre popular de "lágrimas de San Lorenzo" por la proximidad del máximo de la lluvia de meteoros al 12 de agosto, día de la festividad del mártir español del mismo nombre.
Las perseidas son visibles desde todo el hemisferio norte en pleno verano. Las velocidades de estos meteoros pueden superar los 50 kilómetros por segundo y su tasa de actividad puede llegar a los 200 meteoros por hora. Aunque su momento de máxima actividad tiene lugar en las noches del 11 al 13 de agosto, las perseidas comienzan habitualmente a verse hacia el 17 de julio y terminan hacia el 24 de agosto. Su alta actividad, junto con las condiciones atmosféricas favorables para la observación durante el verano boreal, hace de las perseidas la lluvia de meteoros más popular, y la más fácilmente observable, de las que tienen lugar a lo largo del año.
¿Por qué suceden?
Los cometas, según describen sus órbitas alrededor del Sol, van arrojando al espacio un reguero de gases, polvo y escombros (materiales rocosos) que permanece en una órbita muy similar a la del cometa progenitor.
Cada cometa va formando así un anillo en el que se encuentran distribuidos numerosos fragmentos cometarios. Cuando la Tierra, en su movimiento en torno al Sol, encuentra uno de estos anillos, algunos de los fragmentos rocosos (meteoroides) son atrapados por su campo gravitatorio y caen a gran velocidad a través de la atmósfera formando una lluvia de meteoros. La fricción con los gases atmosféricos calcinan y vaporizan los meteoros que aparecen brillantes durante una fracción de segundo formando lo que popularmente denominamos estrellas fugaces. No se trata por tanto de una estrella sino de una partícula de polvo incandescente.
La altura a la que un meteoro se hace brillante depende de la velocidad de penetración en la atmósfera, pero suele estar en torno a los 100 kilómetros. Sin embargo, el alto brillo y la gran velocidad transversal de algunos meteoros ocasionan un efecto espectacular, causando la ilusión en el observador de que están muy próximos. Los meteoroides de masa menor al kilogramo se calcinan completamente en la atmósfera, pero los mayores y más densos (de consistencia rocosa o metálica), forman meteoritos: restos calcinados que caen sobre el suelo.

Imagen de un meteoro de las perseidas tomada el 13 de agosto de 2011 desde la Estación Espacial Internacional (NASA ISS028-E-24847).
Cada año a principios de agosto nuestro planeta cruza la órbita del cometa 109P/Swift-Tuttle, que tiene un período de 133 años y que pasó cerca del Sol por última vez en 1992. Esta órbita está llena de partículas pequeñas, como granos de arena o menores, que han sido liberadas por el cometa en sus pasos anteriores. Cuando una de estas partículas, que formaron en su día la cola del cometa, entra en la atmósfera terrestre a gran velocidad, la fricción la calienta hasta vaporizarla a gran altura.
La correspondiente lluvia de meteoros parece tener un único centro de origen, un punto del que parecen surgir todas las estrellas fugaces. Ese punto se denomina "radiante" y su localización se utiliza para nombrar a la lluvia de estrellas. Así pues, las perseidas tienen su radiante en la constelación de Perseo.

El 'radiante' de las perseidas.
¿Qué hacer para ver las perseidas?
El lugar de observación puede ser cualquiera con tal de que proporcione un cielo oscuro. Es preferible observar desde un lugar que tenga pocos obstáculos para la vista (como edificios, árboles o montañas), y no utilizar instrumentos ópticos que nos limiten el campo de visión. Aunque las perseidas parecen venir de la constelación de Perseo (de ahí su nombre), se pueden ver en cualquier parte del cielo. Conviene dirigir la mirada hacia las zonas más oscuras, en la dirección opuesta a la posición de la Luna si la observación se realiza cuando esta esté presente. Lo más cómodo es tumbarse y esperar a que la vista se acostumbre a la oscuridad.
El número de meteoros observables por hora es muy variable. En un sitio bien oscuro y con el radiante alto sobre el horizonte puede superar el centenar. Sin embargo, el número de meteoros observados por hora puede variar muy rápidamente según varía la densidad de fragmentos en la estela del cometa, por ello las predicciones concretas sobre número específico de meteoros dependiendo del día y la hora son difíciles de realizar y suelen estar afectadas de una incertidumbre alta.
Desde la Asociación Daimieleña de Astronomía invitamos a todos a que os acompañen el día 13 de agosto desde el Parking del P-N. Las Tablas.
Más información en www.astrodaimiel.es en nuestras rrss y en Astronomía : Perseidas (ign.es)
La cita astronómica organizada en conjunto por la delegación de Turismo y la Asociación Daimieleña de Astronomía permitirá observar la célebre lluvia de meteoros desde una ubicación emblemática como es el yacimiento del Bronce Medio.
La Asociación Daimieleña de Astronomía (ADA) se encuentra ultimando los preparativos de cara a la observación de Perseidas que tendrá lugar en la Motilla del Azuer hoy martes 12 de agosto, una iniciativa en la que colaboran con la delegación de Turismo del Ayuntamiento de Daimiel para combinar la observación astronómica con el famoso yacimiento arqueológico del Bronce Medio.
Así lo ha detallado el presidente de ADA, Miguel Ángel Martín Serrano, quien describió la cita de esta noche como “el gran día”, así como “una prueba piloto” con miras a nuevos encuentros astronómicos.
Martín Serrano ha explicado en qué consiste el fenómeno astronómico de las Perseidas, también conocidas como ‘Lágrimas de San Lorenzo’ por las fechas en que mejor pueden observarse. “Se trata de restos de cometa que, al pasar alrededor del sol, dejan escombros que se queman cuando caen a la Tierra y se convierten en estrellas fugaces”, explicó.
La salida en autobús hacia el yacimiento para disfrutar de la velada astronómica se producirá a las 21:00 horas desde el aparcamiento del Pabellón Municipal. Respecto al entorno de la Motilla del Azuer, espacio escogido para disfrutar de la lluvia de meteoros, el presidente de ADA explicó que se trata de “una buena zona para observar”, destacando la ausencia de contaminación lumínica en el entorno que pudiera perjudicar el visionado del cielo nocturno. Respecto a la climatología, Martín-Serrano indicó que, aunque es posible que haya restos de calima fruto del calor de la tarde, estos se disiparán y la visibilidad será buena.
Por último, el presidente de ADA recordó las recomendaciones para disfrutar de esta observación astronómica, como utilizar repelente para insectos, traer algún cojín o esterilla y, sobre todo, tener paciencia mientras se permanece muy atento del cielo nocturno.
Para acudir era necesario comprar entradas que estaban disponibles a un precio de 2€ en la Oficina de Turismo. Las mismas se agotaron rápidamente, colgando el cartel de completo el pasado 28 de julio. A este respecto, Martín-Serrano esperó que, a la espera de conocer los resultados finales de la observación de las Perseidas, la buena acogida de la actividad permita la organización de nuevas iniciativas astronómicas en colaboración con el Ayuntamiento de Daimiel de cara al futuro.